viernes, 9 de julio de 2010

La otra

He decidido renunciar a este blog. Le tengo un especial cariño, pero se parece más a la nostalgia que a la emoción. No tengo que rendirle cuentas a nadie, eso lo sé, pero quiero acordarme de la buena razón por la cual decidí hacerlo.

Esta no soy más yo. Me recuerdo, pero no me reconosco. No puedo seguir escribiendo en el blog de una vieja amiga simulando ser ella. Ya no la soy. Y lo digo con cierta melancolía, una melancolía agridulce como las fresas.
Nada, toca reconocerlo, nada más. No es que no esté acostumbrada a los cambios radicales. Mi adolescencia ha sido basada en guillotinazos de experiencia y seguiré cerrando blogs, cerrando diarios, cambiando de ropa, cambiando de amigos, cambiando de país y de continente. Me asusta estar tan segura de eso, pero cada vez se vuelve más cierto. Mi inconformidad es terca. Necia como toda yo.

Me despido de una gran chica. Gran chica.

domingo, 4 de julio de 2010

Idealista

No escribo hace más de un año... Que bueno que siga así.